#En la salud y en la enfermedad… los #modos de vida de parejas repercuten en el #riesgo de diabetes

Postado em

Como cabría esperar, los factores de riesgo relacionados con el modo de vida, como la actividad física y la dieta, resultaron tener más influencia en determinar el riesgo de diabetes de tipo 2 en una pareja de cónyuges, que los factores fisiológicos, como tolerancia a la glucosa o sensibilidad a la insulina, demostraron investigadores.[1]

“En esencia, estos datos indican que las intervenciones basadas en pareja dirigidas a las similitudes de los cónyuges podrían ser una forma eficiente de implementar tales intervenciones en el modo de vida”, comentó el director del estudio, Dr. Omar Silverman-Retana, Ph. D.

“Identificamos que la concordancia conyugal era más fuerte para los factores de riesgo conductuales, en particular la actividad física y la dieta”, indicó a Medscape Noticias Médicas.

El Dr. Silverman-Retana, del Steno Diabetes Center Aarhus, Aarhus University Hospital, en Aarhus, Dinamarca, informó sobre los hallazgos en un cartel en el Congreso Anual de la European Association for the Study of Diabetes (EASD) de este año, que tuvo lugar de forma virtual a causa de la pandemia de coronavirus.

Efectivamente, se observó que la concordancia era más débil para los marcadores fisiopatológicos debido a que están más determinados biológicamente, en comparación con los factores relacionados con el modo de vida.

Janice Kiecolt-Glaser, Ph. D., es investigadora de la bioconducta marital, cuyo interés se enfoca en la concordancia conyugal para muchos trastornos crónicos de la salud.

“Esta investigación es parte de un conjunto creciente de datos que transmite un mensaje claro: ¡Hay que tener cuidado de con quién se casa uno, la vida depende de ello!”, destacó.

“Definitivamente, la conducta de la pareja influye en la propia, y en el caso de la diabetes los investigadores han encontrado vínculos conductuales claros, y esto hace sentido”, manifestó a Medscape Noticias Médicas.

“Además, datos de nuestro laboratorio y otros más demuestran que los microbiomas intestinales de las parejas que cohabitan son más similares que los de las parejas no emparentadas”, señaló Kiecolt-Glaser, profesor de psiquiatría y salud conductual en el Ohio State University College of Medicine, en Columbus, Estados Unidos.

“La dieta y el ejercicio tienen influencias sustanciales en el microbioma intestinal, y cada vez hay más datos de que el microbioma intestinal contribuye al riesgo de diabetes. Esta investigación se ajusta a lo que sabemos y lo amplía”.

Un panorama exhaustivo de los mecanismos que conducen a diabetes

La investigación dirigida por el Dr. Silverman-Retana y sus colaboradores comprendió un análisis transversal de parejas que participaron en Maastricht, estudio de fenotipificación ampliada que se enfoca en las causas de la diabetes de tipo 2, sus complicaciones características y sus comorbilidades emergentes.

Los investigadores midieron una lista exhaustiva de indicadores de modo de vida y fisiológicos, y utilizando el aspecto del estudio relacionado con la red social identificaron 172 parejas con información completa para el análisis final.

La concordancia conyugal en los factores relacionados con el modo de vida y los mecanismos fisiopatológicos de la diabetes de tipo 2, incluida la función de la célula beta y la sensibilidad a la insulina, se determinaron utilizando análisis de regresión. Los factores de riesgo consistieron en perímetro de la cintura, porcentaje de tejido adiposo corporal, actividad física, tiempo de sedentarismo, Índice de Dieta Saludable Neerlandés (DHDI) y consumo total de energía.

Además, los investigadores evaluaron el estado del metabolismo de la glucosa utilizando la glucosa en ayunas y la glucosa plasmática a las 2 horas, así como la hemoglobina glucosilada, y también derivaron índices de función de la célula beta utilizando una prueba de tolerancia a la glucosa en siete lapsos de tiempo, así como la sensibilidad a la insulina.

“Lo más importante, medimos factores de riesgo y factores fisiopatológicos en el mismo estudio y con el mismo detalle en las dos parejas, lo que proporciona una imagen más exhaustiva de los mecanismos que conducen a la diabetes de tipo 2”, resaltó el Dr. Silverman-Retana.

Se han realizado estudios que abordan el riesgo de enfermedad y la concordancia de parejas. En un estudio previo, también realizado por el Dr. Silverman-Retana y sus colaboradores en la Aarhus University, se encontró vínculo entre el peso corporal de un cónyuge y las posibilidades de un diagnóstico de diabetes de tipo 2 en el otro.

Otro estudio, reportado en Medscape Noticias Medicas en 2018, demostró que cuando un cónyuge trataba de bajar de peso con un programa de control de peso, el cónyuge “no tratado” también tenía probabilidades de perder un poco de peso.

El Dr. Silverman-Retana señaló que en otro estudio en que se analizan similitudes y diferencias en las parejas se ha investigado la actividad física utilizando cuestionarios autoadministrados, pero en el presente se utilizaron datos derivados de acelerómetro. “Estos proporcionan una medida más precisa de la actividad física”, dijo, al señalar una forma en la que el nuevo estudio difiere de los anteriores.

Los hallazgos indican que en lo que respecta a los hombres, la concordancia conyugal más fuerte fue para el DHDI, lo que significa que un incremento de una unidad en el DHDI de los cónyuges se asoció con una diferencia de 0,53 unidades en el DHDI de los hombres.

En el caso de las mujeres, la concordancia más fuerte fue para el tiempo invertido en actividad física de gran intensidad, de manera que el aumento de una unidad en el tiempo de los esposos invertido en la actividad física de gran intensidad se relacionó con una diferencia de 0,36 unidades en el tiempo de las mujeres invertido en actividad física de gran intensidad.

“Si comparamos, la concordancia se debilita conforme nos desplazamos hacia los factores de riesgo causales inmediatos para la diabetes de tipo 2”, explicó el Dr. Silverman-Retana. “La concordancia más débil se encontró en los índices de función de la célula beta y los indicadores del metabolismo de la glucosa, pues estos están más determinados por factores biológicos”.

La concordancia es explicable principalmente por el hecho de que tendemos a elegir un cónyuge que tiene características similares a las propias, en lo que respecta a clase social o nivel educativo, antecedente de tabaquismo, y hábitos de ejercicio y dieta, agregó la investigadora.

“Sería interesante saber de qué manera la similitud conductual depende de la duración del matrimonio o del tiempo transcurrido en vida de pareja. Se necesitarán estudios en un futuro para analizar esto”, concluyó.

El Dr. Silverman-Retana y Kiecolt-Glaser han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s