Las conmociones relacionadas con agresiones y deportes pueden ser diferentes en los niños

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Foto por Karolina Grabowska em Pexels.com

Las conmociones cerebrales a consecuencia de agresiones y deportes pueden no ser completamente similares en niños y jóvenes, informan investigadores. Por ejemplo, más del doble de niños que presentan conmociones relacionadas con agresiones refiere deterioro de las calificaciones escolares, en comparación con aquellos que sufren conmociones relacionadas con los deportes.[1]

Los investigadores también observaron tendencias que indican que existen diferencias clínicamente significativas entre los grupos en lo que respecta a periodos más prolongados antes de regresar a la escuela, la resolución de los síntomas y el alta definitiva por el médico después de la lesión. Los pacientes con conmoción cerebral relacionada con agresiones también tuvieron menos probabilidades de ser derivados a especialistas, así como de ser objeto de pruebas vestíbulo-visuales iniciales.

La investigación, realizada durante un periodo de 2 años con 124 niños y adolescentes de 8 a 18 años de edad, destaca por enfocarse en los desenlaces menos dilucidados de las conmociones relacionadas con agresiones, señaló la autora del estudio, Dra. Margaret Means del Children’s Hospital of Philadelphia en Pensilvania, Estados Unidos.

“Desde mi punto de vista como pediatra y con formación de neuróloga pediatra, quiero asegurarme de que llego a la consulta de cada paciente con la mayor comprensión que pueda para tratar adecuadamente todos los factores relacionados”, destacó la Dra. Means.

Asimismo, la especialista comentó a Medscape Noticias Médicas: “Es muy importante reconocer que un proceso patológico, según lo clasificamos, por ejemplo, la conmoción cerebral, no significa que todos los pacientes van a tener las mismas necesidades o desenlaces”.

“Nos enfocamos mucho en la conmoción cerebral relacionada con los deportes, y esto es muy importante, pero si no reconocemos que un niño que acude al servicio de urgencias después de una agresión podría tener una conmoción cerebral, es mucho menos probable que se le evalúen determinados aspectos de la conmoción”.

La investigación fue presentada en el Congreso Nacional de la American Academy of Pediatrics (AAP) de 2020, que tuvo lugar de forma virtual.

La Dra. Means y sus colaboradores llevaron a cabo un análisis retrospectivo de historias clínicas en que se comparó a 62 pacientes con conmociones relacionadas con agresión y el mismo número de conmociones relacionadas con deportes y actividades recreativas entre 2012 y 2014.

Los pacientes con conmoción cerebral relacionada con agresiones tuvieron más probabilidades de ser de raza negra, tener seguro público y acudir inicialmente al servicio de urgencias. El número de pacientes con conmociones relacionadas con agresiones que recibieron pruebas vestíbulo-visuales en su consulta inicial fue notablemente menor que el de pacientes que sufrieron conmoción deportiva (25% frente a 75%; < 0,001).

Aunque el número total de síntomas físicos, cognitivos, emocionales y de sueño referidos no fue diferente entre los grupos durante su periodo de restablecimiento, los pacientes con conmociones relacionadas con agresiones reportaron disminución de las calificaciones escolares con más del doble de frecuencia que los jóvenes con conmociones deportivas (47% frente a 20%; = 0,012).

“El deterioro de las calificaciones en este grupo indica que es necesario que transcurra más tiempo para que los niños presenten síntomas por la conmoción relacionada con una agresión. Necesitamos investigar esto más a fondo para abordar esa diferencia y ayudar a los niños a no presentar ese empeoramiento de las calificaciones”, explicó la Dra. Means.

Se pusieron de manifiesto diferencias clínicas, pero no estadísticamente significativas, en la tasa de derivación al especialista para los que sufrieron conmociones relacionadas con agresiones frente a deportivas (53% frente a 40%; = 0,086). Los pacientes con conmociones cerebrales relacionadas con agresiones por lo general tardaron más tiempo en regresar a la escuela aquellos con conmociones relacionadas con los deportes (11 días frente a 8 días: = 0,252), en experimentar resolución de los síntomas (13,5 días frente a 11,5 días: = 0,389), y en recibir el alta definitiva por el médico (35 días frente a 24 días: = 0,332).

“Cuando un niño sufre agresión interpersonal desde luego hay muchos factores diferentes que deben abordarse en lo referente a la respuesta emocional y física frente al trauma. Pero en términos de lo que se debe hacer ―me encantaría que la comunidad médica reconociera esto más rápidamente―, tal vez deberíamos desarrollar algún tipo de herramienta de detección para la población que sufre agresiones, de manera que podamos tener más en cuenta que ha experimentado una conmoción cerebral”, añadió la Dra. Means.

“Como profesional clínico es importante comprender investigación como esta para ver algunos matices de cómo experimenta esto cada paciente, y ajustar el abordaje en ellos para lograr el mejor tratamiento y los desenlaces”, añadió.

Carrie Esopenko, Ph. D., de la Rutgers University, en Newark, Estados Unidos, estuvo de acuerdo con la Dra. Means en que en gran parte se ha descuidado atender las conmociones de los jóvenes que no son consecuencia de los deportes.https://tpc.googlesyndication.com/safeframe/1-0-37/html/container.html

“Realmente no nos hemos percatado de que la conmoción cerebral ocurra más en una escala más leve de lesiones craneales por abuso”, destacó Esopenko, quien realiza investigación sobre la violencia de pareja intima, y que no intervino en el estudio.

“La lesión craneoencefálica es la frase clave en los deportes ahora mismo, y creo que apenas comenzamos a percatarnos de cuán frecuente es el problema en la violencia interpersonal y de pareja intima”, comentó Esopenko a Medscape Noticias Médicas.

“Los profesionales clínicos deben realizar una batería completa de estudios para el diagnóstico de conmoción cerebral en niños que acuden a consulta y tener presentes estos síntomas que pueden tratarse de modo similar si provienen de un mecanismo diferente. Sigue siendo el mismo órgano afectado. Estos niños continúan teniendo dificultades, aun cuando no sean lesionados en un campo deportivo”, concluyó.

La Dra. Means y Esopenko han declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.

Medscape © 2020 WebMD, LLC

Cualesquiera puntos de vista expresados antes son del propio autor y no necesariamente reflejan los puntos de vista de WebMd o Medscape.

Citar este artículo: Las conmociones relacionadas con agresiones y deportes pueden ser diferentes en los niños – Medscape – 13 de oct de 2020.

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