Confirmar un test de embarazo: cada vez más seguro con test fiables

Postado em

Esperar a que aparezca una línea de color para confirmar un embarazo pasó a la historia. Los nuevos test indican incluso la semana de gestación.

Los test de embarazo son cada vez más sensibles
Los test de embarazo son cada vez más sensibles

Para saber si una mujer está embarazada o no, la clave fundamental se encuentra en la hormona gonadotropina coriónica humana (hCG). Durante el embarazo, primero el óvulo fecundado y luego la placenta producen la hCG. El óvulo fecundado suele implantarse en el revestimiento del útero o endometrio entre 6 y 8 días antes de la ausencia del periodo, momento en el cual aparecen pequeñas cantidades de hCG en la sangre y en la orina de la madre. Aunque los niveles de hCG son muy bajos al principio, van aumentando con gran rapidez y de forma predecible durante las primeras semanas del embarazo.

Y para conocer si esta hormona está presente, se puede analizar la sangre o la orina. En el primer caso, se trata de un análisis que se llevan a cabo en laboratorio y que analiza la cantidad de esta hormona presente en la extracción de sangre. El segundo consiste en una prueba de autodiagnóstico disponible en oficina de farmacia y el análisis es cualitativo.

“La fiabilidad de las pruebas de autodiagnóstico depende un poco del test, pero suelen ser muy fiables si se realizan en el momento correcto, es decir, cuando la concentración de hCG es superior al umbral de detección del test. En estos casos, tienen hasta un 99 % de fiabilidad. En los últimos años, algunos test de orina han mejorado en cuanto a sensibilidad, llegando a detectar cantidades muy pequeñas de la hormona”, explica María Romero, farmacéutica del Centro de Información del Medicamento (CIM) del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla.

Hay investigaciones para mejorar el diseño y los materiales de los test de embarazo para que sean biodegradables

Francisca Maria Santandreu, coordinadora de Formación y del CIM del Colegio de Farmacéuticos de las Islas Baleares, coincide en señalar esta alta fiabilidad, “siempre que se sigan las instrucciones del fabricante y se usen correctamente”. Asimismo, señala que hoy en día en el mercado se pueden encontrar una gran variedad de pruebas de embarazo, atendiendo a la sensibilidad y a la cantidad de hCG que son capaces de detectar en la orina de la mujer.

De esta forma, las diferentes pruebas de embarazo se pueden clasificar en cuatro categorías:

  • Ultrasensibles: cuando detectan una concentración de hormona desde 5 mlU/mL; de alta sensibilidad, cuando es de 10 a 15 mlU/mL.
  • Sensibles: si lo hace de 20 a 25 mlU/mL.
  • Estándar: si es de 25 a 50 mlU/mL.

“Cuanta más sensibilidad tengan, antes detectarán la hCG en orina y se podrían realizar unos días antes del día que se espera que se inicie el período”, añade Santandreu.

Según la experta, existen investigaciones para la mejora del diseño y de los materiales, por ejemplo, para hacerlos biodegradables y más respetuosos con el planeta. “En los test más clásicos el resultado aparece como una línea de color. Ahora existen versiones digitales donde el resultado se muestra con la palabra embarazada o no embarazada, e incluso, según el test, se especifican las semanas de gestación”, continúa.

También comenta que “las pruebas en orina resultan fiables y menos invasivas que la extracción de sangre. La exactitud la evalúa cada fabricante mediante estudios comparativos con métodos de referencia. Varía según la empresa, pero podemos decir que tanto la sensibilidad, la especificidad como la precisión de estas pruebas es igual o mayor al 99%. Sin embargo, en los casos en los que existan dudas, la mejor forma de comprobar un embarazo es realizar un análisis de sangre por punción venosa previa valoración médica”.

Funcionamiento sencillo

Los test que existen de autodiagnóstico tienen todos una forma de funcionamiento sencilla. Es necesario poner en contacto la orina de la mujer con una banda o tira química, que permite después de unos minutos obtener el resultado. “Existe la creencia de que el test debe realizarse con la primera orina de la mañana, pero, en realidad, puede hacerse en cualquier momento del día”, comenta Romero.

Francisca Mª Santandreu (farmacéutica): “Las pruebas de orina resultan fiables y menos invasivas que los análisis de sangre”

Ahora bien, la portavoz del COF de las Islas Baleares lo que aconseja es que, “aunque los test de embarazo pueden realizarse a cualquier hora del día, a primera hora de la mañana es cuando la orina está más concentrada y es entonces cuando es más recomendable hacerlo”.

Antes de comenzar la prueba hay que lavarse bien las manos y retirar el dispositivo de su envoltorio y se indica recoger la orina en un envase estéril. “Se puede sospechar de un embarazo desde la primera falta, es decir, la fecha prevista de la menstruación”, comenta Romero, una apreciación en la que coincide su colega de profesión.

Falsos positivos y negativos

Aunque se ha trabajado mucho para mejorar la fiabilidad de las pruebas de embarazo, no están libres de poder errar, aunque es muy difícil que esto se pueda producir. “Es muy poco probable que se produzca un falso positivo, puesto que los test son muy específicos para la detección de hCG. No obstante, hay algunos casos en los que puede aparecer esta hormona en la orina sin que la mujer esté embarazada, por ejemplo, si están utilizando medicamentos para la fertilidad que contengan esta sustancia, en algunos tipos de cáncer o si ha estado embarazada recientemente, incluyendo aquellos casos de embriones que no se han llegado a implantar”, apunta  Romero. Santandreu añade también otras posibles causas para un falso positivo, entre ellas, algunas patologías, como quistes ováricos y trastornos hormonales.

Debido a que la concentración de hCG en orina aumenta con el tiempo, si el test se realiza antes de que sea detectable es posible que dé como resultado un falso negativo. “También se puede dar un falso negativo si la orina no tenía la concentración de hCG suficientemente alta, por ejemplo, porque es una orina muy diluida por beber demasiado líquido antes de realizarse el test”, comenta Santandreu.

Una prueba de embarazo será menos precisa si está vencida o si se utiliza de una forma inadecuada. Por eso, es importante también revisar la fecha de vencimiento y leer cuidadosamente las instrucciones que vienen con la prueba. Con todo esto presente, las expertas señalan cómo los test positivos indican casi con total seguridad que existe un embarazo.

En los casos en que la prueba dio como resultado negativo y después de haberlo repetido por segunda vez, la menstruación continúa sin llegar, lo ideal será acudir a una consulta con el ginecólogo para verificar la causa del problema e iniciar el tratamiento adecuado, en caso de ser necesario. “Los test negativos deben repetirse a los pocos días si persiste la falta de menstruación o acudir a un centro sanitario para que realicen una prueba en sangre y confirmar de esta manera el resultado”, añade María Romero.

“En cuanto la paciente tenga un resultado positivo de un test de embarazo, debería contactar con Atención Primaria para la derivación al especialista y la realización de pruebas complementarias, como son analíticas y ecografías. Su matrona revisará, entonces, la historia clínica, valorará el riesgo del embarazo y le hará las primeras recomendaciones”, explica la farmacéutica de Baleares. 

De todas las pruebas de embarazo que se pueden realizar en casa, el más fidedigno es el que se compra en la farmacia. Esto no impide que existan algunos otros métodos que, sin embargo, no deberían considerarse una forma fiable para confirmar o descartar un posible embarazo.

Así, por ejemplo, cada vez son más comunes las pruebas on line, que deben considerarse más una forma de saber cuál es el riesgo de estar embarazada, no debiendo servir como test definitivo ni sustituir la prueba de farmacia o de laboratorio. Estas pruebas on line se basan en los síntomas genéricos del embarazo, así como actividades de riesgo, pero no son capaces de evaluar a cada mujer de manera individual ni tomar en cuenta factores más específicos.

También existen diferentes creencias relacionadas con la lejía, que se supone que es capaz de reaccionar con la hCG produciendo espuma; hervir la orina, que se basa en la teoría de que al hervir proteínas, como ocurren en el caso de la leche, se produce espuma y la hCG es un tipo de proteína, o la prueba del vinagre, basada en el concepto de que el pH de la orina en el embarazo suele ser menos ácido que el de una mujer no embarazada.

Ninguna de ellas tiene evidencia de que funcione y algunas incluso pueden suponer un riesgo para la salud, como la prueba de introducir un bastoncillo para identificar precozmente si el periodo está bajando y que puede causar lesiones o aumentar el riesgo de contraer una infección.

Todo empezó en Egipto

La ausencia de la menstruación en la mujer es uno de los primeros síntomas que pueden evidenciar que se ha quedado embarazada. Sin embargo, los retrasos en los ciclos de ovulación no son extraños, además de existir otras causas que pueden ocasionar la pérdida de la regla. Por eso, los test de embarazo puede convertirse en una herramienta importante para salir de dudas y poder tomar decisiones.

La prueba de embarazo más antigua registrada se halla narrada en un papiro del Antiguo Egipto, que se encuentra en el Museo Egipcio, de Berlín. Para detectar el embarazo se hacía orinar a la mujer durante varios días sobre semillas de trigo y cebada. Si germinaba la cebada, el hijo sería varón. Si germinaba el trigo, sería mujer. En caso de no germinar ninguna semilla, no había embarazo.

En la década de los años 30 en Sudáfrica, Lancelot Hogben, Harry Zwarenstein y Hillel Shapiro desarrollaron lo que se conoció como la prueba de la rana, un test que se usó intensivamente hasta los años 60 y que consiste en inyectar a una rana o sapo hembra la orina de la paciente. Esta orina, que en caso de que la mujer esté embarazada contiene hormona gonadotropina coriónica humana o GCH, estimulaba la ovulación del animal. Si la rana desovaba en 24 horas el test se consideraba positivo.

En 1947, Galli Mainini descubrió la prueba del sapo, con la que se obtenían los resultados mucho antes y que consistía en inyectar la orina de la mujer en un sapo. Si a las tres horas el animal eyaculaba, se confirmaba el embarazo.

En la actualidad, los test de embarazo que se pueden encontrar en las oficinas de farmacia siguen utilizando la orina como base, algo que no ha cambiado desde el Antiguo Egipto. Sin embargo, su fiabilidad sí que ha mejorado de forma sustancial desde entonces, así como la facilidad para realizar el test y la rapidez para conocer el resultado.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s