La vitamina D no reduce las caídas en adultos de edad avanzada

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El aporte suplementario de vitamina D en dosis más altas no solo no muestra beneficio en cuanto a la prevención de caídas en personas de edad avanzada con más riesgo de caídas en comparación con las dosis más bajas, sino que parece aumentarlo, muestra nueva investigación.[1]

Con base en los hallazgos, los suplementos de vitamina D por arriba de la dosis mínima de 200 UI/día probablemente tengan escaso beneficio, dijo a Medscape Noticias Médicas el autor principal Dr. Lawrence J. Appel, maestro en salud pública.

“Ante la falta de un beneficio de 1.000 UI/día frente a 2.000 UI/día de suplementos de vitamina D sobre las caídas, así como el potencial de daño con dosis superiores a 1.000 UI/día, es difícil recomendar una dosis mayor de 200 UI/día a personas de edad avanzada, a menos que haya un motivo convincente”, afirmó el Dr. Appel, director del Welch Center for Prevention, Epidemiology and Clinical Research en la Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, en Baltimore, Estados Unidos.

“Más no siempre es mejor y puede ser incluso peor”, en lo que respecta a la función de la vitamina D en la prevención de caídas, dijo.

La investigación publicada en Annals of Internal Medicine, añade datos importantes en la lucha continua para prevenir las caídas, dice el Dr. Bruce R. Troen, en un editorial complementario.[2]

Las caídas y sus consecuencias nocivas siguen siendo un riesgo sustancial para adultos mayores y un enorme reto para los equipos de asistencia médica”, escribe el Dr. Troen, un médico investigador del Sistema de Asistencia Sanitaria de Veterans Affairs Western New York.

Sin embargo, en su comentario a Medscape Noticias Médicas, el Dr. Troen advierte: “Hay muchos estudios epidemiológicos que son correlativos, no causales, que demuestran una probabilidad de beneficio con el aporte suplementario de vitamina D”.

“Por consiguiente, no hay motivo para que los médicos suspendan la vitamina D en individuos a consecuencia de este estudio”.

“Si se monitorea a un adulto mayor que está delicado y tiene múltiples trastornos concomitantes, es conveniente saber cuál es su nivel de vitamina D y proporcionarle un suplemento apropiado si es necesario”, resaltó.

Algunas guías ya reflejan la falta de datos de cualquier función del aporte suplementario de vitamina D en la prevención de caídas, incluida la de la US Preventive Services Task Force de 2018, que, en contraposición a su recomendación en 2012, ahora no recomienda el aporte suplementario de vitamina D para la prevención de caídas en personas mayores sin osteoporosis o deficiencia de vitamina D, señalan el Dr. Appel y sus colaboradores.

No se previenen las caídas independientemente de la vitamina D inicial

Como parte del estudio STURDY (Estudio para comprender la reducción de caídas y la vitamina D), el Dr. Appel y sus colaboradores reclutaron 688 participantes de la población que tenían un riesgo elevado de caídas, definido como una concentración sérica de 25-hidroxivitamina D [25(OH)D] de 25 a 72,5 nmol/l (10 a 29 ng/dl).

Los participantes tenían una media de edad de 77,2 años y una media total de concentración de 25(OH)D de 55,3 nmol/l al incorporarse en el estudio.

Fueron aleatorizados a una de cuatro dosis de vitamina D3, incluyendo 200 UI/día (el grupo de control) o 1.000, 2.000 o 4.000 UI/día.

Las dosis más altas se encontraron relacionadas con peores  ―no mejores―  desenlaces que incluyeron un tiempo más breve transcurrido hasta la hospitalización o la muerte en comparación con el grupo asignado a 1.000 UI/día. Por consiguiente, los grupos con dosis más altas se cambiaron a una dosis de 1.000 UI/día o más baja, y a todos los participantes se les efectuó seguimiento hasta por 2 años.

En general, 63% presentaron caídas durante el curso del estudio, porcentaje que, aunque elevado, fue compatible con los criterios del estudio para los participantes que tenían un riesgo elevado de caídas.

De los 667 participantes que concluyeron el estudio, no se observó ningún beneficio en la prevención de caídas con cualquiera de la dosis en comparación con la dosis del grupo de control de 200 UI/día, independientemente de los niveles iniciales de vitamina D de los participantes.

Los análisis de tolerabilidad demostraron que incluso en el grupo asignado a 1.000 UI/día, se observó un riesgo más alto de primera caída grave y primera caída con hospitalización en el grupo asignado a 200 UI/día.

No obstante, una limitación es que el estudio no contó con un grupo asignado a placebo, “200 UI/día es una dosis muy pequeña, probablemente homeopática”, dijo el Dr. Appel a Medscape Noticias Médicas. “Es posible que se acercara a un placebo”.

Advertencias: trastornos concomitantes y subgrupos

En su editorial, el Dr. Troen señala otros estudios, incluido el VITAL (Estudio de vitamina D y omega-3) que tampoco demostró reducción de las caídas con dosis de vitamina D más elevadas; sin embargo, este estudio no mostró ningún riesgo significativo con dosis más altas.

Añade que el presente estudio carece de información sobre subgrupos de participantes.

“No contamos con suficiente información sobre los trastornos concomitantes existentes y los medicamentos que estas personas reciben para poder analizar las connotaciones. Tal vez haya un subgrupo que no debería obtener 4.000 UI, mientras que otro subgrupo puede no resultar perjudicado y tal vez ese paciente se pueda beneficiar”, dijo.

Además, en el estudio no se abordan grupos como los residentes de hogares para ancianos.

“Por ejemplo, atiendo a un paciente de 85 años con niveles de vitamina D de tal vez 20 nmol/l con múltiples problemas médicos, pero no se incluyeron en el estudio esos niveles bajos, de manera que esta es una cuestión complicada, pero lo principal es: primero, no hacer daño”, dijo.

“De verdad necesitamos estudios que tomen en cuenta los múltiples aspectos diferentes a fin de que podamos, cabe esperar, determinar una estrategia integral e interdisciplinaria, que por lo general es la mejor forma de optimizar la asistencia a adultos mayores delicados”, concluyó.

El estudio recibió financiación del National Institute of Aging.

Medscape Noticias Médicas © 2020 WebMD, LLC

Citar este artículo: La vitamina D no reduce las caídas en adultos de edad avanzada – Medscape – 21 de dic de 2020.

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