#Covid-19: La vacunación a #embarazadas debe valorarse caso por caso, según los médicos

Postado em

Facme apunta que la vacuna de Pfizer no está contraindicada ni para mujeres embarazadas, ni para alérgicos o enfermos anticoagulados.

Una joven vacunándose de la gripe (Jaume Cosialls)
Una joven vacunándose de la gripe (Jaume Cosialls)

La Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme) ha publicado tres documentos con recomendaciones sobre la vacunación de pacientes anticoagulados o con trastornos de la coagulación, pacientes alérgicos y embarazadas que se pueden consultar en el siguiente enlace.

Este trabajo, que se irá ampliando a otros grupos de riesgo o de condiciones especiales próximamente, ha sido desarrollado en el seno del Grupo de Vacunación del Consejo Asesor de Facme contando en cada caso con las sociedades miembro con mayor conocimiento en el tema.

El los tres casos, la federación apunta que actualmente no hay una contraindicación oficial, si bien los médicos hacen una serie de puntualizaciones, fundamentalmente en embarazadas. En este caso, descarta su vacunación generalizada

Precauciones en embarazadas

La vacunación es posible en embarazadas puesto que no hay contraindicación, aunque Facme recuerda que debe ser “una decisión voluntaria e informada de la embarazada en función de su propio balance beneficio-riesgo individual”.

Hay que recordar que las embarazadas presentan riesgo mayor de Covid-19 grave, ingreso en UCI, necesidad de ventilación mecánica y muerte que la población general, aunque el riesgo absoluto permanece bajo.

Además, podrían tener un riesgo incrementado de efectos adversos relacionados con la gestación, como el parto pretérmino. También debe valorarse la coexistencia de otros factores de riesgo que podrían ser tenidos en cuenta en la decisión de vacunación, tales como: obesidad, tabaquismo, diabetes, HTA, inmunodepresión… 

El riesgo asociado a la exposición en el puesto de trabajo también debe considerarse, aunque la primera medida preventiva debe ser siempre la adaptación del puesto de trabajo.

En cuanto a los riesgos de la vacunación, existe limitada experiencia de uso en mujeres embarazadas. Los estudios en animales no indican efectos dañinos directos o indirectos con respecto al embarazo, desarrollo embrionario / fetal, parto o desarrollo posnatal, aunque no hay datos disponibles sobre la posible transferencia placentaria de la vacuna.

Además, parece improbable que los componentes de la vacuna supongan un riesgo para la gestante o el feto (el mRNA es rápidamente degradado en el interior celular y no se trata de una vacuna con virus vivos).

A la espera de la obtención de más datos y en base al principio de precaución, Facme apunta que “no debe proponerse la vacunación generalizada a las mujeres embarazadas en esta primera etapa de la estrategia de vacunación”. A medida que se disponga de más información en cuanto a seguridad y eficacia, se irán modificando las recomendaciones.

Puede administrarse la vacuna solo a una paciente embarazada que por sus condiciones concomitantes tuviera un riesgo individual de complicaciones por COVID-19 muy elevado, tras decisión voluntaria e informada de la embarazada en función de su propio balance beneficio-riesgo individual.

Respecto a aquellas mujeres que quieran quedarse embarazadas, los médicos recomiendan por precaución “evitar el embarazo hasta transcurrido 1 mes tras la segunda dosis, en línea con las recomendaciones de las vacunas atenuadas”.

Según la ficha técnica, “los estudios en animales no mostraron efectos dañinos directos o indirectos con respecto a la toxicidad reproductiva. Aunque no se espera que los componentes de la vacuna tengan potencial genotóxico (el mRNA es rápidamente degradado en el interior celular y no tiene riesgo de inserción mutagénica en nuestro DNA), no existen aún datos de estudios de genotoxicidad ni carcinogenicidad”.

Pero, en principio, no se debe recomendar la interrupción del embarazo tras una vacunación inadvertida. Si una mujer confirma que está embarazada después de haber iniciado la vacunación, debe esperarse a terminar el embarazo antes de finalizar el ciclo de vacunación. En los casos en que se produzca la vacunación total o parcial inadvertida de una mujer embarazada, debe documentarse el caso y seguir los posibles efectos en el embarazo y el neonato.

Pacientes anticoagulados o con trastornos de la coagulación

La vía de administración intramuscular de las vacunas contra la covid-19 “no supone una contraindicación en pacientes anticoagulados ni con trastornos de la coagulación”.
Sin embargo, se recomiendan diferentes precauciones con determinados tratamientos, según la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasias.

Por ejemplo, los pacientes anticoagulados con fármacos antagonistas de la vitamina K (acenocumarol o warfarina) deberían tener un INR dentro del rango terapéutico en un control reciente, “no debiendo suspender el tratamiento previo a la administración de la vacuna”.

Los pacientes que siguen tratamiento con anticoagulantes orales de acción directa (ACOD) o heparinas de bajo peso molecular (HBPM) tampoco precisan suspender el tratamiento antes de ser inmunizados, aunque puntualizan que “se debe evitar la administración de la vacuna en las horas próximas al pico máximo de concentración del anticoagulante en plasma”.

En ambos casos, se recomienda la administración de la vacuna con aguja fina (no más de 23 G) y presionar la zona de punción (sin frotar) al menos 3 minutos.

En pacientes con coagulopatías congénitas (hemofilia) o trombopatías, el hematólogo deberá dar las indicaciones específicas antes de administrar la vacuna.

En pacientes con trombopenia persistente, se recomienda también una valoración individualizada previa por el hematólogo si el recuento de plaquetas es <30.000/mm3.

Si es de entre 30-50.000 plaquetas/mm3, se recomienda comprimir la zona de punción (sin frotar) durante al menos 3 minutos, también con aguja fina. A partir de un nivel de plaquetas por encima de las 50.000/mm3 no se precisan medidas especiales.

Personas alérgicas

En el caso de las personas alérgicas, Facme recuerda la vacuna de Pfizer sólo está formalmente contraindicada en aquellos que han sufrido reacciones alérgicas previas a sus componentes, a destacar en ese caso el polietilenglicol o PEG (esta vacuna no contiene trazas de huevo ni antibióticos)”.

Por tanto, “no se debe generalizar y excluir de la vacunación a todas aquellas personas que han tenido reacciones graves con medicamentos y/o alimentos. La mayoría de esta población se puede vacunar”.

En cualquier caso, “es necesario disponer de medicación para el tratamiento de una reacción alérgica en el lugar de administración y se debe garantizar una vigilancia al paciente tras haber recibido la vacuna, durante un periodo de tiempo adecuado”, recomendando como estándar unos 30 minutos en caso de antecedentes de reacciones leves.

En el caso de reacciones graves a alimentos, látex, venenos, alérgenos ambientales, medicamentos, otras vacunas o bien antecedentes de mastocitosis, síndrome de activación mastocitaria y anafilaxia idiopática, se recomienda evaluar el riesgo, incluido el de posponer la vacunación, y observar durante 45 minutos si la persona ya ha sido vacunada.

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair /  Alterar )

Foto do Google

Você está comentando utilizando sua conta Google. Sair /  Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair /  Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair /  Alterar )

Conectando a %s