Ser mujer, fumar o haber fumado y D-dímero elevado, factores asociados a secuelas respiratorias post-covid

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Conocer los factores que pueden predisponer a las secuelas pulmonares post-covid es esencial para identificar precozmente a los afectados a corto y medio plazo y establecer las medidas más adecuadas.

Rául Méndez y Rosario Menéndez, en primera fila, a la derecha, con el Grupo de Infecciones Respiratorias del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe de Valencia (IIS-La Fe). Foto: Enrique Mezquita.
Rául Méndez y Rosario Menéndez, en primera fila, a la derecha, con el Grupo de Infecciones Respiratorias del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe de Valencia (IIS-La Fe). Foto: Enrique Mezquita.

Conocer la magnitud, frecuencia y los factores de riesgo asociados a las secuelas respiratorias post-covid es un elemento clave, ya que poder identificar de forma temprana aquellos pacientes que con mayor probabilidad van a tener secuelas respiratorias tras superar la fase aguda de la covid-19 es determinante para optimizar los recursos técnicos y humanos en los laboratorios de función pulmonar y las consultas externas en un momento de máximo estrés del sistema sanitario.

Así lo indica un estudio desarrollado por el grupo de Infecciones Respiratorias del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital Universitario y Politécnico La Fe de Valencia (IIS-La Fe) en el propio centro sanitario, ha revelado que el sexo femenino, el tabaquismo (tanto fumadores actuales como exfumadores) o los D-dímeros elevados, son las variables clínicas que se relacionaron con una peor función pulmonar medida por DLCO (capacidad de difusión del pulmón para el monóxido de carbono (Diffusing capacity of the lung for carbon monoxide, por sus siglas en inglés). El estudio, publicado recientemente en Annals of the American Thoracic Society, ha sido dirigido por neumólogos y coordinado por Raúl Méndez y Rosario Menéndez, investigadora principal del grupo.

Según explica Méndez a Diario Médico, “la alta incidencia de casos ha saturado la asistencia clínica en atención primaria y a nivel hospitalario. Sin embargo, la necesidad de controlar y tratar las secuelas de los supervivientes está llevando también al colapso de los laboratorios de función pulmonar y las consultas externas de Neumología”.

Sin referencias conocidas 

Por ello, y como punto de partida del estudio, se planteó el objetivo de evaluar las posibles secuelas respiratorias en los pacientes supervivientes de la covid-19 y, por extensión, las variantes clínicas asociadas a las mismas. “Al tratarse de una enfermedad nueva no existían referencias sobre las posibles secuelas respiratorias, la gravedad o la frecuencia de las mismas. La DLCO es una medida que se obtiene en el laboratorio de función pulmonar y que es capaz de identificar posibles secuelas o alteraciones en el intercambio gaseoso de los pulmones”, expone Méndez.

A partir de esa premisa, se realizó un estudio de seguimiento en la consulta externa de Neumología habilitada para el seguimiento de los pacientes con covid-19. “Se incluyó a todos los pacientes mayores de edad con diagnóstico confirmado de covid-19 que requirieron hospitalización en el Servicio de Neumología y/o la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). En total, se reclutaron 239 pacientes, de los cuales participaron 215. Ello lo convierte en el mayor estudio hasta la fecha que analiza las secuelas respiratorias de la covid-19 mediante el análisis de la DLCO”, comenta el investigador.

Datos en la escala de función pulmonar 

Tras obtener los resultados de esta prueba respiratoria se analizaron los datos de función pulmonar que presentaban. “Entre los principales resultados cabe destacar que un 24,7 por ciento de los pacientes tenían una alteración de la DLCO (se considera alteración tener una DLCO <80% de acuerdo a la población normal según edad, peso, sexo y estatura). De los pacientes con una DLCO alterada, un 75,5 por ciento tenían una alteración leve (DLCO entre el 80 y el 60%), un 24,5 por ciento una alteración moderada (DLCO entre el 60 y el 40%) y ninguno tuvo alteración grave (DLCO <40%)”.

Para Méndez, estos resultados “son preocupantes y esperanzadores a la vez: preocupantes porque casi un 25 por ciento con una incidencia acumulada tan alta supone un gran volumen de pacientes con secuelas; esperanzadores porque probablemente los neumólogos esperábamos un mayor porcentaje de pacientes con secuelas respiratorias y de una mayor gravedad”. De todas formas, ha advertido, hay que tomar estos datos con cautela ya que el estudio ‘solo’ incluye 40 pacientes que requirieron ingreso en UCI. “Se necesitan más estudios y de mayor tamaño para analizar por ejemplo con más detalle las secuelas específicamente en los pacientes de UCI. Además, se desconocen si estas secuelas van a persistir o a remitir a largo plazo”, apunta.

Además del impacto global, el grupo analizó y comprobó que las variables clínicas que se relacionaron con una peor función pulmonar medida por DLCO fue el ser mujer, tabaquismo (tanto fumadores actuales como exfumadores), D-dímeros elevados (los D-dímeros son un producto de degradación de la fibrina y que se relaciona con problemas vasculares y tromboembólicos) y, aunque sin alcanzar significación estadística pero sí una clara tendencia, haber requerido hospitalización en la Unidad de Cuidados Intensivos (si bien este grupo era pequeño).

Factores analizados al detalle 

Estos resultados, según Méndez, tienen distintas explicaciones debido a las características propias de la covid-19. “El tabaquismo y las enfermedades respiratorias crónicas que provoca se relacionan en ocasiones con alteraciones de la DLCO. Este hallazgo, por tanto, puede reflejar la presencia de un daño pulmonar previo o incluso agravado por la covid-19”, comenta.

En relación a los D-dímeros, cabe destacar que la infección por SARS-CoV-2 se ha relacionado estrechamente en diversos estudios con problemas vasculares y trombóticos. “Estos problemas vasculares a nivel pulmonar en ocasiones pueden dejar como secuela una alteración del intercambio gaseoso con un deterioro de la DLCO”, expone.

En tercer lugar, las mujeres tienen más riesgo de tener secuelas en la DLCO. “Si bien durante la fase aguda son los hombres los que presentan un cuadro más grave, diversos estudios muestran que las secuelas o síntomas persistentes en forma de lo que se ha llamado long-COVID es más prevalente en las mujeres”, remarca el especialista. Por último, los pacientes que requirieron ingreso en UCI mostraron también una tendencia a tener peor DLCO: “Estos pacientes han presentado una mayor gravedad y es esperable un mayor impacto a nivel respiratorio tras la fase aguda”.

El trabajo de este grupo ha puesto el foco sobre el impacto y las variables clínicas asociadas al riesgo de padecer alteraciones respiratorias post-covid. Pero el nuevo reto a corto y medio plazo es saber su posible extensión o gravedad.

Según señala Méndez, uno de los coordinadores del estudio, “los objetivos serían conocer a más largo plazo si la alteración de la DLCO es permanente o mejora a lo largo del tiempo (6 ó 12 meses) y los factores asociados a esta posible evolución”. Dado el impacto de las patologías respiratorias en la población general, el especialista considera que “sería interesante ampliar si es posible la población a estudio con más pacientes procedentes de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y con daño previo de la función pulmonar, como por ejemplo pacientes con enfermedades respiratorias crónicas (asma o EPOC, entre otras)”.

El grupo de Infecciones Respiratorias del IIS-La Fe ha multiplicado su actividad investigadora desde que empezó la pandemia, redirigiendo gran parte del esfuerzo a investigar acerca de la covid-19. Además del presente estudio, están desarrollando distintas líneas de investigación frente al SARS-CoV-2. “Destacan por ejemplo el estudio de las secuelas cognitivas, psiquiátricas y sobre la calidad de vida a corto y largo plazo. Este tema preocupa a los clínicos por los hallazgos encontrados en el seguimiento de los supervivientes. Este trabajo, realizado junto con psiquiatras, acaba de ser publicado en Journal of Internal Medicine y aporta información valiosa en este campo”, comenta Méndez.

Avance de estrategias 

El grupo de investigación tiene además una amplia experiencia en el análisis de biomarcadores pronósticos en neumonía adquirida en la comunidad (no covid). En la actualidad tienen varios trabajos en revisión sobre marcadores pronósticos que analizan entre otras cosas el daño endotelial agudo y residual provocado por el virus o el riesgo trombótico asociado.

Algunos de estos trabajos se encuentran actualmente en revisión para su publicación en revistas científicas. Además, junto con estas y otras líneas de investigación propias, el grupo de Infecciones Respiratorias, con Rosario Menéndez al frente, coordina varios estudios multicéntricos a nivel nacional y colabora en otros como el proyecto CiberRES. 

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