adicción al juego

#Retrato robot del nuevo #joven con problemas de #adicción al juego

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Casi el 1% de la población ha tenido o tiene problemas de ludopatía y llega a la consutla arrastrando una deuda de 20.000 euros. Hay más jóvenes y más adictos al juego por internet.

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Llegan a la consulta después de un año y medio apostando online. Son jóvenes, en su mayoría de entre 20 y 30 años, pero también los hay de menos de 20 años y el 35% de ellos se han iniciado en las apuestas cibernéticas antes de la edad legal.

Entre los más jóvenes, los de 16 a 21 años, el 98% son varones. Traen bajo el brazo deudas medias de 2.162 euros, pero alguno llega a acumular hasta 45.000 euros pendientes de pago. Han pasado cerca de año y medio jugándose unos 60 euros en cada apuesta por internet, aunque también los hay con apuestas medias que rondan los 1.000 euros. A una sola carta han llegado a poner sobre la mesa de media 847 euros… y en el peor de los casos hasta han apostado 10.000 euros de golpe.

Niño con tablet

¿Por qué lo hacen? En su mayoría tratan de recuperar lo ya perdido en apuestas previas para salir así de una espiral que comenzó con pequeñas cantidades jugadas online junto a un grupo de amigos sobre eventos deportivos. De ahí a jugar solos, a perder, a solicitar microcréditos, a mentir, a pequeños hurtos de tarjetas de crédito de familiares o amigos… y a la consulta.

Éste es el retrato robot del joven con problemas de juego que ha conseguido reconstruir Susana Jiménez, coordinadora de la Unidad de Juego Patológico del Hospital de Bellvitge (Barcelona) tras analizar más de 3.500 casos que han pasado por su unidad desde 2005.

Jiménez, que presentó la pasada semana en las jornadas de la Escuela de Salud Pública de Menorca los resultados del primer estudio de factores de riesgo del trastorno del juego en población clínica que se ha hecho en España con datos de 28 centros de todo el país, explica que “no hemos detectado de momento un incremento de los casos pero sí un cambio en el perfil”, precisamente por ese mayor peso de los problemas con las apuestas digitales en el caso de los pacientes más jóvenes.

Dos años de tratamiento

Jiménez tranquiliza explicando que en el caso de los más jóvenes con problemas de juego online “la respuesta terapéutica es bastante buena. Tienen deudas y eso les motiva mucho a cumplir el tratamiento.

La mayoría, un 70%, supera el problema en los 2 años y 4 meses de tratamiento cognitivo conductual que se realiza con ellos (4 meses de terapia activa con 16 sesiones semanales y 2 años de seguimiento con un coterapeuta familiar incluido).

En el 30% restante hay recaídas o abandonos y, dentro de estos, un 6% tiene una respuesta mala o muy mala que complica la situación. Sólo unos pocos, que tienen asociada patología de ansiedad o depresión, precisan también tratamiento farmacológico. “Pero en general la respuesta es buena en estos casos”.

La responsable de la Unidad de Juego Patológico de Bellvitge explica que el retrato robot que se ha trazado ha permitido también saber que el perfil de los jóvenes adictos a videojuegos y el de los jugadores patológicos de apuestas online es diferente, aun cuando los videojuegos estén sirviendo para algunos de ellos de puerta de entrada a las apuestas en la red.

Videojuegos

Lo que ha observado su unidad es que entre los jóvenes de 18 a 35 años con problemas de juego patológico, el 20,3% jugaba offline a videojuegos y el 17% lo hacía online, pero al comparar las adicciones a videojuegos con la adicción a juegos de azar se vio que el perfil de personalidad era diferente, más disfuncional en el caso de los juegos de azar, con consumo de sustancias, más impulsividad, etc.

Con todo, hay casi un tercio de los adictos a videojuegos que sí presentan ese perfil disfuncional y en los que, por tanto, puede haber un factor de riesgo extra para que los videojuegos actúen de puerta de entrada a las apuestas online.

En ese sentido, Jiménez apunta que al observar a los niños de 11 a 16 años con adicción a videojuegos puede verse que el 3% de los que hacen skin gambling además ya apuestan dinero online “así que esa preocupación de que el skin gambling actúe de puerta de entrada a un problema de juego patológico con apuestas digitales parece tener cierta base”.

Con todo, Jiménez detalla que, aunque está cambiando el perfil, el juego patológico está lejos de ser un problema exclusivo de los jóvenes. De hecho, el estudio epidemiológico realizado en España en 2015, coordinado por la Dirección General de Ordenación del Juego, detalla que el 0,9% de la población adulta española ha tenido problemas en algún momento de su vida con el juego y el 0,3% los tuvo en el último año.

Al mirar a toda la población con problemas de juego, no sólo a los más jóvenes, la investigación muestra que el perfil más habitual es el de varones, solteros, activos laboralmente, pero con nivel socioeconómico medio-bajo o bajo que se iniciaron temprano en la conducta del juego y que han presentado algunos problemas de salud mental, así como elevados niveles de impulsividad cognitiva y emocional.

En el caso de las mujeres, el perfil es más disfuncional, con una edad más avanzada; son solteras o separadas, inactivas laboralmente, con bajo nivel socioeconómico y con ayudas sociales, y que han sufrido varios eventos o situaciones emocionales adversas.

Respecto al tipo de juegos que les ha generado dependencia, para el conjunto de edades, el estudio cita como el problema más frecuente las máquinas tragaperras, seguidas de las salas recreativas y los bingos.

El juego a través de internet estaría ya muy presente, con prevalencias próximas al 30% de los casos y alcanzando más del 56% en los más jóvenes. La deuda media cuando se incluyen todas las edades se dispara ya a los 20.000 euros.

Y por eso, ante un perfil tan distinto de jóvenes y adultos con problemas de juego y la constancia de estar ante un problema de salud pública creciente, las asociaciones de pacientes y profesionales reclamaron en la presentación del estudio medidas preventivas para frenarlo, con iniciativas legislativas, fiscales, educativas y campañas informativas semejantes a las de que ya se usan para el tabaco o el alcohol.

Estrategia de prevención

La última Estrategia Nacional sobre Adicciones 2017-2024 y su correspondiente Plan de Acción 2018-2020 incluyó de hecho ya por primera vez algunas medidas prioritarias para frenar las adicciones sin sustancia o comportamentales pensando, por un lado en el auge de las apuestas online, pero también en el creciente uso compulsivo de internet, las redes sociales y los videojuegos, y la posible interrelación de estas adicciones.

Los dos documentos instaban, como mínimo, a empezar a recabar datos, hasta ahora inexistentes en España, sobre el problema de adicción a nuevas tecnologías y al juego. A los datos aportados por Jiménez sobre quienes ya tienen un problema detectado con el juego se han sumado ahora también los del primer informe de Adicciones Comportamentales que ha publicado el Plan Nacional de Drogas y que ha encontrado casi un 3% de población adulta con uso compulsivo de internet y hasta un 21% en el caso de jóvenes de 14 a 18 años.

El 96% de las personas con adicción al juego padecen fobia social, TDAH, trastorno obsesivo compulsivo o psicosis

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El 9% de los usuarios de móvil en España presenta una adicción.

El 9% de los usuarios de móvil en España presenta una adicción.

El 96% de los casos de adicción al juego patológico están asociados con otros trastornos mentales como fobia social, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastorno obsesivo compulsivo o psicosis.

Así lo han asegurado diversos expertos durante las II Jornadas de Adicciones Comportamentales y Patología Dual, organizadas por el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), la Fundación Patología Dual y el Plan Nacional de Drogas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

“De entre todas las adicciones comportamentales, la adicción al juego es la que cursa con más frecuencia con otros trastornos mentales, en concreto, en un 96% de los dos casos”, ha explicado el presidente de la Fundación Patología Dual, Néstor Szerman.

Ahora bien, a prevalencia en adultos del juego patológico se sitúa en torno al 1 o el 2%, mientras que en adolescentes las cifras aumentan al 3 al 8%. En este sentido, los expertos han avisado de que la modalidad de juego ‘on line’ cumple con “todos los requisitos para ser altamente adictiva”, todavía más que el juego presencial, por la estimulación visual, la posibilidad de jugar en solitario y con cuantía de apuestas baja, la disponibilidad y accesibilidad 24 horas y la privacidad.

“Los jugadores patológicos adultos juegan más que los jóvenes a la lotería o tragaperras, mientras que los jóvenes juegan más a las apuestas deportivas y póquer ‘on’ line’. Por tanto, las nuevas modalidades de juego por Internet se dirigen especialmente al colectivo joven, y las enfermedades que se asocian más frecuentemente a estas adicciones son la fobia social, el TDAH, el trastorno obsesivo compulsivo, la personalidad límite y la psicosis”, ha recalcado Szerman.

Estas declaraciones han sido corroboradas por el jefe de servicio de Psiquiatría B. del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Francisco Ferre, quien ha avisado de que las adicciones comportamentales están siendo “muy frecuentes” en jóvenes que sufren TDAH, por lo que ha destacado la importancia de que se conozca esta situación.

En el caso de la adicción a los teléfonos móviles, los expertos han reconocido que, mientras que estudios en Corea han reflejado una prevalencia de un 18% de casos diagnosticados, de los cuales un 24% requirieron ingreso hospitalario, en España los datos “no son tan alarmantes”, ya que esta adicción afecta a un 9% de los usuarios de móvil en España.

Ahora bien, un aspecto que “sí preocupa” es la edad temprana en el uso de estos aparatos ya que, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística referidos al año 2014, un 63,5% de los niños en España de 10 a 15 años tienen móvil.

“Las cifras de adicción al móvil de niños y adolescentes en nuestro país varían según los estudios entre el 4 y el 10%. El uso de aparatos electrónicos es muy prevalente en niños y adolescentes, así como el insomnio acompañante causado por el tiempo que dedican a ello retrasando la conciliación del sueño y a la luz de las pantallas, entre otros motivos”, ha aseverado Ferre.

En cuanto a las adicciones comportamentales vinculadas a funciones corporales como el ejercicio, el sexo o la comida, los expertos han avisado de que los adictos al ejercicio enmascaran a menudo un trastorno obsesivo compulsivo. Además, respecto a la adicción al sexo, se asocia a patología ansiosa y de personalidad, especialmente en la variedad de la pornoadicción.

“Si bien, los estudios epidemiológicos en la población general son escasos, en relación a los trastornos de la conducta alimentaria un reciente metaanálisis indica que son más frecuentes en mujeres y no hay diferencias interétnicas. En general, se asocian a rasgos patológicos de personalidad como la emocionalidad negativa y la impulsividad, rasgos que se pueden presentar en otros trastornos mentales como el trastorno por uso de sustancias (incluyendo el tabaco), TDAH, obsesivos o pensamientos suicidas. También los deportistas de élite suelen sufrir alguno de estos trastornos, lo que indica que podríamos estar hablando de individuos con un alto nivel de auto-exigencia intrapersonal”, ha manifestado Ferre.

Otra adicción en auge es el problema de la dependencia emocional, un concepto no definido claramente para los profesionales y sobre el que se está alcanzando un consenso entre especialistas de salud mental.

“Es importante establecer un instrumento de medida que junte, en la medida de lo posible, los elementos comunes a los diferentes enfoques sobre lo que se considera dependencia emocional, que la mayoría de las veces se presenta junto a personalidades obsesivas, inmaduras, dependientes y con trastornos de ansiedad, así como con trastorno límite de personalidad”, ha comentado Ferre.

En este sentido, recalca, estos pacientes no tienen conciencia de que amar no es equivalente a sufrir y no lo refieren, por lo tanto, como un problema. El conocimiento de su existencia es lo más importante, en opinión de estos especialistas, para poder identificarlo.

“En los enfermos de patología dual, siendo conscientes de que hay mayor vulnerabilidad a este tipo de relaciones, habría que evaluar el tipo de relaciones de estos enfermos, prevenir y educar cuando aún no se han dado”, ha recomendado Szerman.

Finalmente, durante las jornadas, los especialistas han ofrecido datos sobre las adicciones a sustancias, en concreto, al alcohol. Actualmente, el 76% de los pacientes que solicitan asistencia por problemas relacionados con el uso de alcohol en la red de salud mental o en la red de drogodependencias cuentan con un diagnóstico de otro trastorno mental al mismo tiempo.

Por tanto, el alcohol se constituye como una de las sustancias con potencial adictivo con mayor uso entre los pacientes con trastornos mentales. Por este motivo, y con el objetivo de disminuir el consumo de alcohol y el impacto de este en todas las dimensiones del paciente, el Centro de Salud Mental de Retiro del Hospital Gregorio Marañón ha puesto en marcha el programa ‘Trastorno por Uso de Alcohol y Patología Dual’.

Y es que, a juicio del Szerman, es importante conseguir el abordaje integral y multidisciplinar de los pacientes con patología dual y trastorno por uso de alcohol.