Néstor Szerman

Los psiquiatras abogan por impulsar la investigación sobre el uso terapéutico de derivados de las drogas

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Estas sustancias actúan "1.000 veces más rápido" que los medicamentos actuales.

Estas sustancias actúan “1.000 veces más rápido” que los medicamentos actuales.

Expertos en Psiquiatría y patología dual han destacado la necesidad de impulsar la investigación sobre el uso terapéutico de algunos derivados de las drogas, ya que se ha demostrado que estas sustancias actúan “1.000 veces más rápido” que los medicamentos que se venden en las farmacias.

Y es que, los derivados de drogas como el cannabis, la cocaína o el tabaco tienen la capacidad de modificar determinadas partes del cerebro que provocan a las personas con trastornos adictivos y mentales beneficios psiquiátricos y psicológicos que no consiguen los fármacos actuales.

No obstante, y a pesar de que desde la antigüedad se han utilizado de forma terapéutica, como por ejemplo el opio, durante 50 años se prohibió investigar con estas sustancias, por lo que actualmente se conoce “muy poco” sobre los efectos terapéuticos que pueden tener en estos pacientes.

“El cannabis tiene entre 60 y 200 sustancias y sólo conocemos cuatro, al igual que del tabaco o de la cocaína. El opio ha sido el medicamento de la humanidad y se ha prohibido durante 50 años investigar sobre el efecto que tiene. Esto lo tiene que hacer la industria farmacéutica, pero existe un miedo a plantear esta investigación, que es muy cara, porque hay una parte religiosa y semipolítica en toda ella”, ha argumentado el presidente de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), Miguel Casas.

No obstante, desde hace cinco años se está estudiando sobre este asunto y ya están en marcha varios ensayos clínicos en los que se están analizando el efecto antidepresivo y antipsicótico de algunos derivados del cannabis y en los que se prevé que los resultados obtenidos sean “espectaculares”.

Ahora bien, más allá de la necesidad de fomentar la investigación en este aspecto, el especialista ha recordado que una persona no es adicta porque quiera, sino que la adicción es una enfermedad que, además, suele ir ligada a un trastorno mental. De hecho, diversos trabajos han mostrado que siete de cada 10 pacientes con una adicción padece un trastorno mental, es decir, patología dual.

De la misma opinión se ha manifestado el presidente de la Fundación Patología Dual, Néstor Szerman, quien ha avisado de que todavía existen muchos profesionales que “ignoran” la conexión que tienen ambos trastornos, por lo que los pacientes no suelen ser atendidos de forma correcta.

Precisamente, con el objetivo de aumentar el conocimiento sobre la patología dual y mostrar los principales avances que se están produciendo en diagnóstico y tratamiento, la SEPD ha organizado en Madrid su V Congreso Internacional y el I Congreso Mundial de la World Association of Dual Disorders (WADD).

“España es uno de los países mundiales en patología dual, ha sido y es un referente en cuanto a protocolos de formación, abordaje y gestión se refuercen, ya que fue uno de los primeros países que le prestaron atención al concepto. De hecho, es un modelo a seguir entre países europeos, Canadá o Estados Unidos”, ha asegurado el presidente de la WADD, Pedro Ruiz.

En concreto, tal y como ha informado el presidente del comité científico del congreso y vicepresidente de la SEPD, Carlos Roncero, a los congresos van a acudir más de 2.000 expertos de 70 países de todo el mundo, incluido de Asia y Oceanía, y contará con 90 sesiones científicas, 500 comunicaciones en póster y orales, así como foros de debate de las organizaciones y de profesionales de distintas especialidades. También, se llevará a cabo la III Jornada de puertas abiertas para los pacientes y sus familiares.

El 96% de las personas con adicción al juego padecen fobia social, TDAH, trastorno obsesivo compulsivo o psicosis

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El 9% de los usuarios de móvil en España presenta una adicción.

El 9% de los usuarios de móvil en España presenta una adicción.

El 96% de los casos de adicción al juego patológico están asociados con otros trastornos mentales como fobia social, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), trastorno obsesivo compulsivo o psicosis.

Así lo han asegurado diversos expertos durante las II Jornadas de Adicciones Comportamentales y Patología Dual, organizadas por el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), la Fundación Patología Dual y el Plan Nacional de Drogas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

“De entre todas las adicciones comportamentales, la adicción al juego es la que cursa con más frecuencia con otros trastornos mentales, en concreto, en un 96% de los dos casos”, ha explicado el presidente de la Fundación Patología Dual, Néstor Szerman.

Ahora bien, a prevalencia en adultos del juego patológico se sitúa en torno al 1 o el 2%, mientras que en adolescentes las cifras aumentan al 3 al 8%. En este sentido, los expertos han avisado de que la modalidad de juego ‘on line’ cumple con “todos los requisitos para ser altamente adictiva”, todavía más que el juego presencial, por la estimulación visual, la posibilidad de jugar en solitario y con cuantía de apuestas baja, la disponibilidad y accesibilidad 24 horas y la privacidad.

“Los jugadores patológicos adultos juegan más que los jóvenes a la lotería o tragaperras, mientras que los jóvenes juegan más a las apuestas deportivas y póquer ‘on’ line’. Por tanto, las nuevas modalidades de juego por Internet se dirigen especialmente al colectivo joven, y las enfermedades que se asocian más frecuentemente a estas adicciones son la fobia social, el TDAH, el trastorno obsesivo compulsivo, la personalidad límite y la psicosis”, ha recalcado Szerman.

Estas declaraciones han sido corroboradas por el jefe de servicio de Psiquiatría B. del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, Francisco Ferre, quien ha avisado de que las adicciones comportamentales están siendo “muy frecuentes” en jóvenes que sufren TDAH, por lo que ha destacado la importancia de que se conozca esta situación.

En el caso de la adicción a los teléfonos móviles, los expertos han reconocido que, mientras que estudios en Corea han reflejado una prevalencia de un 18% de casos diagnosticados, de los cuales un 24% requirieron ingreso hospitalario, en España los datos “no son tan alarmantes”, ya que esta adicción afecta a un 9% de los usuarios de móvil en España.

Ahora bien, un aspecto que “sí preocupa” es la edad temprana en el uso de estos aparatos ya que, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística referidos al año 2014, un 63,5% de los niños en España de 10 a 15 años tienen móvil.

“Las cifras de adicción al móvil de niños y adolescentes en nuestro país varían según los estudios entre el 4 y el 10%. El uso de aparatos electrónicos es muy prevalente en niños y adolescentes, así como el insomnio acompañante causado por el tiempo que dedican a ello retrasando la conciliación del sueño y a la luz de las pantallas, entre otros motivos”, ha aseverado Ferre.

En cuanto a las adicciones comportamentales vinculadas a funciones corporales como el ejercicio, el sexo o la comida, los expertos han avisado de que los adictos al ejercicio enmascaran a menudo un trastorno obsesivo compulsivo. Además, respecto a la adicción al sexo, se asocia a patología ansiosa y de personalidad, especialmente en la variedad de la pornoadicción.

“Si bien, los estudios epidemiológicos en la población general son escasos, en relación a los trastornos de la conducta alimentaria un reciente metaanálisis indica que son más frecuentes en mujeres y no hay diferencias interétnicas. En general, se asocian a rasgos patológicos de personalidad como la emocionalidad negativa y la impulsividad, rasgos que se pueden presentar en otros trastornos mentales como el trastorno por uso de sustancias (incluyendo el tabaco), TDAH, obsesivos o pensamientos suicidas. También los deportistas de élite suelen sufrir alguno de estos trastornos, lo que indica que podríamos estar hablando de individuos con un alto nivel de auto-exigencia intrapersonal”, ha manifestado Ferre.

Otra adicción en auge es el problema de la dependencia emocional, un concepto no definido claramente para los profesionales y sobre el que se está alcanzando un consenso entre especialistas de salud mental.

“Es importante establecer un instrumento de medida que junte, en la medida de lo posible, los elementos comunes a los diferentes enfoques sobre lo que se considera dependencia emocional, que la mayoría de las veces se presenta junto a personalidades obsesivas, inmaduras, dependientes y con trastornos de ansiedad, así como con trastorno límite de personalidad”, ha comentado Ferre.

En este sentido, recalca, estos pacientes no tienen conciencia de que amar no es equivalente a sufrir y no lo refieren, por lo tanto, como un problema. El conocimiento de su existencia es lo más importante, en opinión de estos especialistas, para poder identificarlo.

“En los enfermos de patología dual, siendo conscientes de que hay mayor vulnerabilidad a este tipo de relaciones, habría que evaluar el tipo de relaciones de estos enfermos, prevenir y educar cuando aún no se han dado”, ha recomendado Szerman.

Finalmente, durante las jornadas, los especialistas han ofrecido datos sobre las adicciones a sustancias, en concreto, al alcohol. Actualmente, el 76% de los pacientes que solicitan asistencia por problemas relacionados con el uso de alcohol en la red de salud mental o en la red de drogodependencias cuentan con un diagnóstico de otro trastorno mental al mismo tiempo.

Por tanto, el alcohol se constituye como una de las sustancias con potencial adictivo con mayor uso entre los pacientes con trastornos mentales. Por este motivo, y con el objetivo de disminuir el consumo de alcohol y el impacto de este en todas las dimensiones del paciente, el Centro de Salud Mental de Retiro del Hospital Gregorio Marañón ha puesto en marcha el programa ‘Trastorno por Uso de Alcohol y Patología Dual’.

Y es que, a juicio del Szerman, es importante conseguir el abordaje integral y multidisciplinar de los pacientes con patología dual y trastorno por uso de alcohol.