sistema inmunitario

#Describen cómo el #sistema inmunitario combate el #coronavirus (Nat Med)

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Investigadores del Instituto Peter Doherty para la Infección y la Inmunidad (Australia) han trazado un mapa de las respuestas inmunológicas de uno de los primeros pacientes con coronavirus de Australia, mostrando la capacidad del cuerpo para combatir el virus y recuperarse de la infección.

En su trabajo, publicado en Nature Medicine, los científicos analizaron muestras de sangre en cuatro puntos temporales diferentes en una mujer sana de unos 40 años, que se infectó y tenía síntomas de leves a moderados que requerían ser atendida en el hospital.

“Tres días después de que el paciente ingresara, vimos grandes poblaciones de varias células inmunitarias, que suelen ser un signo revelador de la recuperación durante la infección de gripe estacional, por lo que predijimos que el paciente se recuperaría en tres días, que es lo que ocurrió”, explica Oanh Nguyen, una de los líderes de esta investigación.

El equipo pudo diseccionar la respuesta inmunitaria que condujo a una recuperación satisfactoria de COVID-19, lo que podría ayudar a encontrar una vacuna eficaz. “Demostramos que, aunque la enfermedad está causada por un nuevo virus, en una persona por lo demás sana, una respuesta inmunológica robusta en diferentes tipos de células se asoció con la recuperación clínica de manera similar a lo que vemos en la gripe”, detallan.

Las estimaciones actuales muestran que alrededor del 80% de los casos son leves a moderados, por lo que comprender la respuesta inmunitaria en estos casos leves es un hallazgo muy importante. “Este es un increíble paso adelante en la comprensión de lo que impulsa la recuperación del virus”, concluyen los investigadores.

#Un nuevo estudio relaciona el #cabello gris con la actividad del #sistema inmunitario y la #infección viral (PLoS Biol)

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Un nuevo estudio con ratones ofrece información sobre por qué el cabello de algunas personas se puede volver gris en respuesta a una enfermedad grave o el estrés crónico. Publicado en PLoS Biology, investigadores de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) estadounidenses y la Universidad de Alabama descubrieron una conexión entre los genes que contribuyen al color del pelo y los que notifican a nuestro organismo la presencia de una infección patógena.

Cuando un organismo es atacado por un virus o una bacteria el sistema inmunitario innato se pone en marcha. Todas las células tienen la capacidad de detectar invasores extraños y responden produciendo interferones. Estos indican a otras células que actúen activando la expresión de genes que inhiben la replicación viral, activan las células efectoras inmunitarias y aumentan las defensas del huésped.

La conexión entre la pigmentación del cabello y la regulación inmunitaria innata fue inicialmente un poco sorprendente. La autora principal Melissa Harris explica que “las herramientas genómicas nos permiten evaluar cómo todos los genes de nuestro genoma cambian su expresión en diferentes condiciones y, a veces, se modifican de una manera que no habíamos anticipado. Estamos interesados en los genes que afectan a la forma en que nuestras células madre se mantienen con el tiempo. Nos gusta estudiar el cabello gris porque es una lectura fácil de la disfunción de las células madre de los melanocitos”.

Las células madre melanocíticas son esenciales para el color del cabello, ya que producen los melanocitos que son responsables de hacer y depositar el pigmento en el tallo del cabello. En este caso, se encontró un vínculo inesperado entre el cabello gris, el factor de transcripción MITF y la inmunidad innata. MITF es mejor conocido por su papel en la regulación de muchas funciones dentro de los melanocitos, pero los científicos encontraron que MITF también sirve para mantener la respuesta de interferón de los melanocitos bajo control.

Si el control de MITF de la respuesta al interferón se pierde en las células madre de los melanocitos, lleva al encanecimiento del cabello. Además, si la señalización inmunitaria innata se activa artificialmente en ratones que están predispuestos a tener canas, también se produce un aumento en el número de pelos grises.

“Este nuevo descubrimiento sugiere que los genes que controlan el pigmento en el cabello y la piel también funcionan para controlar el sistema inmunitario innato”, afirma William Pavan, coautor del estudio.

“Estos resultados pueden mejorar nuestra comprensión del encanecimiento del cabello. Más importante aún es que descubrir esta conexión nos ayudará a comprender las enfermedades de pigmentación con afectación del sistema inmunitario innato como el vitíligo”, agrega. El vitíligo, que causa parches cutáneos decolorados, afecta a entre el 0,5 y el 1% de todos los humanos.

Aún no se sabe por qué los ratones que están predispuestos a tener cabellos canosos son más susceptibles a la señalización inmunitaria innata desregulada. Los investigadores especulan que quizás esto pueda explicar por qué algunas personas experimentan canas prematuras temprano en la vida y continuarán sus estudios para abordar esta cuestión.

#Microbiota de donantes sanos para mejorar el #sistema inmunitario de pacientes con #infección por el VIH

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Investigadores del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, pertenecientes al Grupo de Estudio del Sida (Gesida) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), han puesto en marcha un estudio pionero para analizar por vez primera la seguridad y eficacia de una innovadora terapia para mejorar el sistema inmunitario de los pacientes con VIH a partir de la microbiota intestinal de donantes sanos.

La transferencia de estas bacterias intestinales, en pequeñas dosis y de manera repetida, busca prevenir y ralentizar la aparición de comorbilidades asociadas a la infección así como, en términos generales, mejorar el estado de salud del paciente.

En las primeras semanas de la infección, el VIH infecta y destruye la mayor parte de los linfocitos CD4 del intestino, en donde residen el 80% del total de estas células del cuerpo. Tras el inicio del tratamiento antirretroviral, se ha observado que, respecto a lo que sucede en la sangre, en la mucosa intestinal la recuperación inmunológica es más tardía e incompleta.

La alteración de la composición y el funcionamiento de las bacterias intestinales -fundamentales para la efectividad del sistema inmunitario- se relacionan asimismo con la persistencia de déficits inmunológicos e inflamación.

El exceso de inflamación favorece un envejecimiento acelerado en la población portadora del virus, hecho que se debe en gran medida, a un trasvase de productos bacterianos desde el intestino a la sangre. Este proceso duplica asimismo el riesgo de padecer enfermedades asociadas al envejecimiento, tales como patologías cardiovasculares, cánceres o enfermedad renal avanzada.

Estudios previos han demostrado que la composición y actividad de las bacterias intestinales alteradas en las personas con VIH puede favorecer o dificultar la recuperación inmunológica, la inflamación y, posiblemente, la aparición de complicaciones médicas.

En el caso de conseguir que este proyecto pionero muestre su efectividad, los beneficios potenciales que obtendrían los pacientes al normalizar la flora intestinal están relacionados con los fenómenos en los que las bacterias intestinales parecen estar más involucradas.

Ya que si permite una mayor recuperación inmunológica, una mejor respuesta a las vacunas y una reducción de los niveles de inflamación, permitiría una menor aparición de complicaciones médicas.

“La transferencia de microbiota en dosis y bajas y repetidas no se ha analizado hasta la fecha en otros estudios. De demostrar su eficacia, esta novedosa estrategia terapéutica no sólo beneficiaría a las personas con VIH. También podría explorarse en otras enfermedades en los que la microbiota intestinal parece jugar un papel fundamental como, por ejemplo, enfermedad inflamatoria intestinal, colon irritable, obesidad, diabetes, enfermedades autoinmunes, etc.”, ha explicado Sergio Serrano, de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario Ramón y Cajal y coordinador de este estudio.

Para llevar a cabo este estudio, sus promotores han llevado a cabo a través de la plataforma Precipita, una iniciativa de micromecenazgo para sufragar parte de este proyecto de investigación con la que ya han conseguido algo más de 11.700 euros.

Besar reduce el dolor, refuerza el sistema inmunitario y ayuda a sobrevivir

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El intercambio de saliva estimula el sistema inmunitario, si bien al mismo tiempo también es el origen de afecciones comunes.

El intercambio de saliva estimula el sistema inmunitario, si bien al mismo tiempo también es el origen de afecciones comunes.

Especialistas de los Hospitales Quirón Salud de Valencia y Torrevieja (Alicante) han concluido en un estudio que los besos reducen las dolencias, refuerzan el sistema inmunitario y ayudan a los seres humanos a pervivir en el tiempo como especie.

El grupo hospitalario ha destacado que el intercambio de saliva estimula el sistema inmunitario, si bien al mismo tiempo también es el origen de afecciones tan comunes como los resfriados, el herpes labial o las caries.

Al respecto, la psicóloga del Hospital Quirón Salud Valencia, Marina Sangonzalo, ha detallado, además, que besar libera endorfinas y hormonas ligadas al cariño y la ternura, como la dopamina y la oxitocina.

El beso “es el gesto de cariño más utilizado entre las personas, aunque no es exclusivo de los humanos”, ha resaltado la especialista, dado que en la cadena filogenética puede observarse desde chimpancés a elefantes que se besan, hasta pájaros que rozan sus picos.

Asimismo, ha asegurado que el hábito de besar “es un poderoso mecanismo de adaptación”, y que al mismo tiempo que contribuye a la supervivencia de la especie, el roce de los labios con la piel o con los de otra persona “provoca una reacción en cadena”.

“Cuando besamos podemos mover hasta 36 músculos y el latido de nuestro corazón puede pasar del reposo hasta la agitación en unos breves instantes”, ha señalado la psicóloga.

Por otro lado, Marina Sangonzalo ha destacado que la acción de besar “nos vincula con nuestros iguales, nos une a nuestra familia y nos hace sentir íntimamente más próximos a nuestra pareja”, ya que han comprobado que la frecuencia de los besos en las relaciones amorosas “es una de las medidas objetivas de distanciamiento”.

De esta forma, ha explicado que “los besos apasionados de la etapa del enamoramiento ceden el paso a otro tipo de beso más familiar en la mejilla o a un tipo de beso cordial más propio de un ritual social que de personas que se aman, una vez aparecen los conflictos de pareja”.

Sin embargo, la experta ha puntualizado que la costumbre de besar “no solo mantiene unidas a las parejas, sino que también ayuda a los niños a crecer sanos y confiados”.

Así, aunque ha reconocido que durante la adolescencia “puede aparecer cierto rechazo” hacia esta muestra de cariño, ha recomendado “no dejarse engañar por este gesto: siguen necesitando amor y cariño en dosis adecuadas de besos y abrazos”.

Por su parte, la especialista en Medicina General y de Familia del Quirón Salud de Torrevieja, Gemma Ramón, ha indicado que aunque los besos son una “incomparable” expresión de afecto entre dos personas, tras el intercambio de saliva “puede haber bacterias y virus que provocan una decena de enfermedades e infecciones”.

Entre ellas, ha apuntado que algunas son muy comunes como los resfriados, el herpes labial, verrugas o caries, cuyas consecuencias “son menores para el organismo”, mientras que otras como la mononucleosis –conocida como la ‘enfermedad del beso–, la hepatitis B o la meningitis, “requieren de tratamientos más complejos y afectan a la salud de un modo más determinante”.

A pesar de todo, la experta ha abogado por la necesidad de “no evitar los besos”, porque “la saliva también contiene sustancias que combaten bacterias, virus y hongos”, y sus intercambios “estimulan el sistema inmunitario y lo fortalecen para crear anticuerpos”.

En todo caso, ha subrayado que “siempre es necesaria una buena higiene bucal, que es clave para prevenir que las infecciones de la saliva aniden en nuestro cuerpo”. “Y ante todo, evitar los besos con personas que sepamos que están padeciendo alguna de estas enfermedades”, ha concluido la especialista.